TESIS POLÍTICA

CONGRESO EXTRAORDINARIO

PARTIDO COMUNISTA PERUANO (RECONSTITUIDO)

1.      Después  de la caída de la  Unión  Soviética  y la desaparición del campo socialista, los comunistas auténticos de todo el mundo han hecho  detenidos análisis de las causas y consecuencias  de esta tragedia. Los comunistas peruanos consideramos  que es un deber revolucionario hacer  un examen  detenido y cuidadosos del proceso seguido por acontecimiento tan doloroso y  nefasto por sus repercusiones en el movimiento comunista internacional y en las luchas de los pueblos contra la opresión y explotación del imperialismo  y  sus aliados en el mundo entero. En sus esfuerzos por negar la verdad universal del marxismo leninismo, la burguesía y sus seguidores revisionistas de toda laya, inventan  toda clase de teorías. La práctica ha demostrado que la revisión del marxismo se entrelaza con el más desenfrenado anticomunismo. Lenin ha enseñado que el revisionismo siempre equivale a la capitulación política frente al enemigo de clase y  a las dificultades políticas; como consecuencia del abandono de las posiciones proletarias y la sustitución del marxismo con concepciones burguesas y pequeño-burguesas.

2.      La burguesía y los reaccionarios tienen la osadía de proclamar a los cuatro vientos  que  la debacle soviética y de los países socialistas de la Europa oriental, constituye una prueba de que el socialismo es una utopía  y que, con el capitalismo,  hemos llegado al fin de la historia. Los falsos comunistas, revisionistas  que defendieron  la “Perestroika” y al mismo Gorvachov, se han identificado  con la democracia burguesa y han renegado abiertamente del marxismo leninismo, adoptando posiciones liberales, bajo el manto de  la defensa de un “socialismo democrático”, con “rostro humano”. En esta situación, cualquier  duda o vacilación en la  defensa de la ideología de la clase obrera, refuerza las posiciones ideológicas de la burguesía y, en la práctica, significa una renuncia  abierta a  la lucha  proletaria de clase.  

3.      En lucha frontal contra el revisionismo socialdemócrata, los bolcheviques  dirigidos por Lenin forjaron un Partido proletario de nuevo tipo que, poniéndose a la cabeza de grandes masas de obreros, campesinos, soldados y marineros,  conquistó el poder  en la Gran Revolución de Octubre de l9l7, iniciando una nueva época  en la  historia universal pero no el “fin de la historia”. Desde entonces  comenzó la crisis general del capitalismo  y este sistema se vio obligado a  coexistir con el sistema socialista. La consolidación del Poder soviético y el nacimiento de la URSS enseñó y convenció a los pueblos  oprimidos y explotados de todo el mundo que el  sistema capitalista y el imperialismo no son invencibles ni eternos. Con la instauración del socialismo  en la sexta parte del mundo, el campo de opresión y explotación del imperialismo  quedó considerablemente  reducido.

4.      La construcción del socialismo en la Unión Soviética  tuvo que recorrer un camino preñado de dificultades. La temprana muerte de Lenin solo le permitió dejar los lineamientos generales sobre la edificación del socialismo Le tocó a Stalin  hacer realidad  la construcción del socialismo, en lucha abierta y firme contra la oposición de  trotskistas, bujarinistas, nacionalista burgueses y demás desviacionistas contrarrevolucionarios. Aplicando una auténtica  línea de masas el  Partido de los bolcheviques realizó una verdadera gesta histórica, industrializando  a un inmenso país  sumido en el atraso durante siglos de dominación  zarista. Lo dotó de una agricultura colectivizada  y altamente mecanizada; llevó adelante una auténtica revolución cultural  y preparó a la URSS para repeler cualquier agresión exterior. Toda esta  obra gigantesca  se cumplió en 10 años, bajo un cerco  capitalista impenetrable.

5.      La construcción victoriosa del socialismo  convirtió a la Unión Soviética en una gran potencia con capacidad suficiente para  repeler la agresión hitleriana y salvar al mundo de la amenaza del fascismo. El triunfo del Ejército Rojo en la  Segunda Guerra  Mundial demostró  la superioridad  del  sistema socialista en relación al sistema capitalista, impulsó el movimiento de liberación nacional y social en Asia, África y la América Latina  e hizo posible el triunfo de la revolución china y la victoria  de los partidos comunistas de  la Europa oriental, Corea y el Viet Nam. En l953, año de la muerte de Stalin, el campo socialista, el movimiento antiimperialista y el mismo Movimiento Comunista Internacional. Tenían un prestigio y una fuerza no conocida anteriormente. Las luchas de los pueblos y de  la clase obrera se encontraban en ascenso y  su visión del futuro era  optimista. Esta situación sufrió un rudo golpe  con el ascenso del revisionismo y la usurpación del poder del partido y del Estado en la URSS por el grupo de  Nikita Jruschov a comienzos de 1956.

6.      El XX Congreso del PCUS marcó un punto viraje en la historia  del Movimiento Comunista Internacional. El grupo revisionista  de Jruschov, después de  consolidar sus posiciones con la expulsión del denominado grupo  “antipartido” de Molotov, Malenkov y Kaganovich, dio comienzo a  su nefasta  obra de  destrucción  y desmontaje del socialismo. Su  primera tarea  fue  falsificar la historia presentando el pasado de la Unión Soviética como un largo proceso de crímenes y errores cometidos por Stalin. Desde entonces, el revisionismo  impulsó  su labor contrarrevolucionaria levantando la bandera  de la “lucha contra el culto a la personalidad de Stalin” y haciendo del antistalinismo  el sustento teórico de toda su práctica contrarrevolucionaria, igual que los trotskistas y los reaccionarios de todo el mundo. Pero el socialismo estuvo tan sólidamente construido, que el revisionismo  antistalinista  necesitó más de 35 años para destruirlo.

7.      El tiempo transcurrido desde la caída de la Unión Soviética y la desaparición del campo socialista,  ha demostrado en forma irrefutable que  la infame denigración de Stalin  por el revisionismo y todos los reaccionarios se debe a  que el gran sucesor de Lenin se mantuvo fiel al marxismo leninismo y lo aplicó creadoramente en condiciones extraordinariamente difíciles y complicadas, logrando verdaderos milagros. Ha quedado  probado que  la denominada “lucha contra el culto a la personalidad”, no  fue otra cosa que  la  lucha contra el marxismo leninismo  firmemente defendido por Stalin. La restauración completa  del capitalismo en la URSS es  una prueba cabal de que el antistalinismo  es un enemigo jurado del comunismo  y del pensamiento científico de Marx y Lenin. Es la propia vida la  que ha puesto al desnudo la entraña reaccionaria  del revisionismo antistalinista. No es casual que todas las corrientes oportunistas en el seno de movimiento obrero y revolucionario hayan apoyado  y aplaudido  el curso seguido por la liquidación del sistema socialista en la Unión Soviética hasta el punto de aplaudir, primero la “perestroika” de Gorvachov y después el golpe de Estado de Yeltsin, agente de la CIA.

8.      El revisionismo, que se inició con Jruschov, fue sistematizado en los Congresos XX, XXI y XXII del PCUS. El proceso degenerativo seguido por  los partidos comunistas, que obedecieron  servilmente las directivas de los revisionistas soviéticos, tuvo en las tesis teóricas de estos  congresos, su fundamento ideológico. Dando un giro a la derecha  y haciendo abandono del marxismo leninismo,  el revisionismo jruschovista formuló  y defendió su conocida tesis de las  “ tres pacíficas y  los dos todos”:  la vía pacífica de la conquista  del poder por el partido de la clase obrera a través de las elecciones; la coexistencia pacífica entendida  como  sustitución de la lucha contra el imperialismo por la amistad  entre los EEUU y la Unión Soviética; la “emulación pacífica”, convertida en simple competición  de la URSS con  el imperialismo norteamericano  en el plano económico y social: ; “el partido de todo el pueblo”, nombre dado   a la renuncia al  partido de la clase obrera y el “Estado  de todo el pueblo “, nombre  del nuevo Estado, usurpado por la  burguesía que creció después de la muerte de Stalin.

9.      Después de la caía de Jruschov siguió el largo período de Breznev, en el cual  la burguesía nacida en tiempos del primero, creció y se fortaleció, sirviendo de soporte al revisionismo abiertamente anticomunista y rabiosamente antistalinista de Gorvachov. Debe considerase por esto que  el revisionismo jruschovista fue el comienzo de la destrucción del socialismo en la URSS,  y la Perestroika del renegado Gorvachov  su culminación, con la consiguiente restauración completa del capitalismo. A lo largo de este proceso  degenerativo y contrarrevolucionario, los ataques enconados contra Stalin y su obra desempeñaron un rol decisivo. El revisionismo ocultó su  lucha  contra el marxismo leninismo  con la máscara  de la lucha contra la herencia de Stalin y el retorno a las enseñanzas de Lenin. Los revisionistas comenzaron derribando las estatuas de Stalin y terminaron sin dejar una sola de Lenin.

10.  Con Gorvachov, la restauración del capitalismo en la URSS tomó formas  definidas e inconfundibles. Su revisionismo se hizo abiertamente anticomunista y  su “Perestroika” recibió el apoyo internacional de la burguesía por su contenido contrarrevolucionario  que, finalmente, condujo a la restauración completa del capitalismo. Esta fue una gran victoria de las fuerzas del imperialismo y la reacción  conquistados con la complicidad de los  dirigentes de los partidos comunistas  revisionistas de todo el mundo. Sin embargo  hubo honrosas excepciones, como las de Mao Tse Tung, Enver Hoxha, Kim Il Sung, Ernesto Che Guevara  Ho Chi Ming y Joa Amazonas cuyas contribuciones, aunque en grado diferente, han tenido gran importancia en la lucha contra el revisionismo y hoy sirven de base  al resurgimiento de un nuevo Movimiento Comunista Internacional revolucionario, marxista leninista. Es un hecho objetivo, sin embargo, que no existe uniformidad  en torno  a la interpretación de los aportes ideológicos de cada uno de estos grandes representantes  de la lucha contra el revisionismo contemporáneo.

11. No debe olvidarse que todas las corrientes  socialdemócratas,  trotskistas, oportunistas y revisionistas del mundo aplaudieron y estimularon el proceso  de restauración del capitalismo en la URSS, desde los tiempos de Jruschov hasta la “Perestroika” de Gorvachov y el golpe de  Estado de Yeltsin en agosto de 199l. Ahora ya nadie puede dudar que el revisionismo, contemporáneo es el enemigo más peligroso del movimiento  comunista, del marxismo leninismo y del socialismo. Se trata de corrientes al servicio de  la burguesía, el imperialismo y todos los reaccionarios, que deben ser desenmascaradas implacablemente. No debe olvidarse que el revisionismo no solo ha destruido partidos como el de Lenin y Stalin, sino todo el Movimiento Comunista Internacional, el Campo Socialista y la misma Unión Soviética.

II

1.      La caída de la Unión Soviética y la destrucción  del campo socialista confirman que el Estado es siempre  una organización política  que  representa y defiende los intereses de la clase económicamente dominante. El Poder soviético sucumbió porque la burguesía “soviética”  necesitaba  un Estado que defendiera sus intereses en forma  abierta y de conformidad con un nuevo derecho. No era suficiente haber  usurpado el poder en los hechos y haber  restaurado el capitalismo. Debía producirse un cambio en la superestructura jurídico política instaurando un Estado  burgués por su  forma, sus funciones y objetivos. En la sociedad burguesa el Estado es  una máquina de dominación de la burguesía contra  la clase obrera y todo el pueblo trabajador.

2.      No hay democracia que no tenga carácter de clase. La democracia  siempre corresponde  a una determinada naturaleza de clase y todo Estado burgués tiene y practica una democracia que corresponde a  los intereses de clase de la burguesía. Los liberales y sus hermanos gemelos, los revisionistas, hablan de una democracia en general, sin tener en cuenta que en la sociedad dividida en clases, la democracia es expresión  de la dictadura de la clase propietaria de los instrumentos y medios de producción. Históricamente, la democracia, sirvió los intereses  de los esclavistas, los señores feudales y los capitalistas. Por eso Lenin  ha dicho que en la sociedad  capitalista “tenemos una democracia amputada, mezquina, falsa, una democracia únicamente para los ricos, para la minoría”. Sin embargo, históricamente la  democracia  burguesa es  el tipo más desarrollado de las sociedades de clase, constituyendo un verdadero progreso con  relación al régimen político feudal.

3.      La experiencia de la Unión Soviética de Lenin y Stalin ha demostrado que una verdadera democracia es imposible sin el socialismo.. La democracia  socialista tiene como base la propiedad social de los instrumentos y medios de producción, fundamento seguro  para la instauración y afianzamiento de una auténtica igualdad, fraternidad  y libertad en una  sociedad en la cual, por primera vez  el pueblo trabajador participa directamente no solo en las elecciones  sino también en el sistema de control popular y otras forma de democracia directa y gestión de la  vida  del país. La democracia socialista no se limita  a proclamar las libertades políticas  y los derechos  económico sociales, sino que garantiza su cumplimiento. Es aquí donde  se encuentra  una diferencia fundamental  entre  la democracia socialista y la democracia burguesa.

4.      En el sistema capitalista la República  y la Monarquía  son las dos formas principales de gobierno del Estado mediante las cuales se realiza el dominio clasista de la burguesía. La República  puede ser parlamentaria o presidencialista,  según sea la responsabilidad del gobierno ante  el parlamento o ante el presidente. Esta es una cuestión que debe tenerse presente cuando  se plantea la necesidad  de cambiar, en el Perú, la actual República por una nueva para sacar al país de la profunda crisis de estructura en que se encuentra. Hay que tener presente  que tanto la República parlamentaria como la presidencialista son instrumentos de las clases dominantes. El verdadero centro del poder se encuentra en las grandes empresas y en los bancos. Cualquiera que sea su forma, el Estado burgués en la actualidad se  confunde y hasta identifica con los grandes monopolios multinacionales. Una auténtica nueva República en el Perú será la futura República socialista, culminación de un proceso de cambios revolucionarios.

III

1.      Después de la Comuna de París, la Gran Revolución de Octubre  de 19l7 confirmó  que la única forma de que el proletariado conquiste el Poder  es  la revolución socialista. Ninguna  vía reformista ha podido, hasta el día de hoy, liberar a la clase obrera de la explotación. Solo han servido para reforzar la dominación burguesa y debilitar las luchas  del proletariado, frente a  métodos  cada vez más violentos de las clases  explotadoras en defensa de sus intereses y el aplastamiento de todo intento de cambio del sistema capitalista. La burguesía, como todas las clases explotadoras, siempre ha utilizado la violencia para aplastar cualquier intento de despojarla del Poder. Por eso la historia enseña que sin violencia revolucionaria no es posible  destruir la violencia contrarrevolucionaria Todo Estado de las clases explotadoras representa la violencia contrarrevolucionaria, es la fuerza organizada para reprimir a las clases explotadas y defender los intereses de las clases explotadoras. De esta verdad objetiva Marx  desprendió su conocido apotegma: “la violencia es la partera de la historia”.  No cabe dudo de que sin revolución proletaria es imposible la instauración del Estado socialista.

2.      La  dirección estatal de la sociedad  se denomina  dictadura  y es ejercida  por la clase  propietaria de  los instrumentos y bienes de producción. Los Estados de las clases explotadoras – esclavistas, feudales y burgueses-  siempre han dictado la voluntad de estas clases. El estado socialista dicta la voluntad de la clase obrera y los trabajadores, siendo por tanto la dictadura  de las inmensas  mayorías  sobre la minoría explotadora, por primera vez en la historia. El  Estado socialista  puede adoptar diversas formas, pero por su esencia de clase  solo puede ser una dictadura del proletariado. El Estado de la Unión  Soviética  de Lenin y Stalin fue una auténtica dictadura del proletariado, igual que las democracias populares de la Europa Oriental hasta la contrarrevolución revisionista iniciada por Jruschov. La dictadura del proletariado le permitió al Estado soviético resolver problemas  económico- sociales  que jamás podrá resolver ningún país capitalista; la igualdad y cooperación de  decenas de nacionalidades  y pueblos, el pleno empleo, la enseñanza y la medicina gratuitas, el acceso a la habitación, la ciencia y la cultura, los servicios sociales y  el transporte público gratuitos etc.

3.      Desde la Gran Revolución de Octubre, la experiencia histórica demuestra  que  solo el partido revolucionario de la clase  obrera, puede  dirigir la revolución  socialista y la construcción de la nueva sociedad.. El Partido  Bolchevique de Lenin y Stalin  fue construido desde un principio como destacamento  organizado y disciplinado de la clase obrera y las grandes masas trabajadoras, teniendo en cuenta el carácter de nuestra época, es decir, la época del imperialismo y las revoluciones proletarias. La doctrina de Lenin sobre el partido proletario de  nuevo tipo mantiene íntegramente su vigencia. El Partido  elabora su línea política sobre la base de un análisis de clase, tanto a nivel nacional como internacional. El  Partido del proletariado mantiene vivo su espíritu revolucionario, aplicando consecuentemente los principios del centralismo democrático, el control y verificación de  las tareas,  la crítica y la autocrítica y  la lucha permanente  contra el oportunismo en todas sus formas. El Partido de la clase obrera es el único capaz  de dirigir y representar los intereses de las grandes masas trabajadoras, pero no puede ser un “partido de todo el pueblo”. El marxismo leninismo enseña que no existen ni pueden existir partidos de “todo el pueblo” porque los partidos siempre son de clase  y nunca pueden estar por encima de las clases. La capacidad del  Partido para dirigir a todo el pueblo se debe a que el proletariado solo puede liberarse definitivamente a sí mismo emancipando a toda la humanidad. La fuerza del Partido se encuentra  en su ideología, el marxismo leninismo, en su acertada línea política  y en su estrecha ligazón con las grandes masas  de trabajadores de la ciudad y el campo.

4.      La experiencia de la Unión soviética enseña que el Partido del proletariado debe conservar su carácter de clase  hasta la edificación completa de la sociedad  comunista. Al convertir el PCUS en “partido de todo el pueblo”, el revisionismo  soviético  le quitó  su esencia  proletaria revolucionaria   y lo puso al servicio de la restauración del capitalismo. La clase obrera soviética quedó huérfana de organización, desarmada ante la ofensiva de una burguesía burocrática  que creció y desarrolló desde los tiempos de Jruschov.

5.      Es  un hecho histórico que  los obreros de todos los países y todas las nacionalidades poseen una sola naturaleza social y que en la sociedad burguesa ocupan el mismo lugar en la producción. De este hecho objetivo surge el principio del internacionalismo proletario, cuyo contenido se manifiesta en la solidaridad internacional, la ayuda mutua y la acción unitaria de todo el proletariado mundial en la lucha  por sus objetivos comunes. Es un principio fundamental, propio de todo Partido de la clase obrera, que  les permite destacar y hacer valer los intereses  comunes  de la clase obrera en el mundo. El internacionalismo proletario  es respetuoso de la independencia de cada partido comunista; no admite  diferencias entre partido  grande y partido chico; es contrario a la existencia de partidos padres y partidos hijos en el seno del movimiento comunista internacional. El falso internacionalismo proletario practicado por el PCUS, convirtió a los viejos partidos comunistas  en dóciles seguidores del revisionismo jruschovista-gorvachiano. Cualquier otro partido que  se someta al bastón de mando de un nuevo partido padre, se convertirá inevitablemente en simple títere manejado desde el exterior.

IV

1.      A comienzos del tercer milenio el imperialismo se ha propuesto imponer en el mundo un “nuevo orden mundial”, estimulado y envalentonado  con la caída de la Unión  Soviética y la desaparición del campo socialista. Las grandes multinacionales imponen su dictadura económica mundial, utilizando los instrumentos que han creado especialmente con este fin: el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Organización Mundial de Comercio. Es el imperialismo el que ha impuesto al mundo el neoliberalismo y las privatizaciones  con el fin de someter las economías  de  todos los países  a los intereses de los grandes monopolios. Estos monstruos imponen su dictadura y hacen tabla rasa de  la soberanía e independencia de las naciones, se entrometen en los asuntos internos de  otros países, con el pretexto de defender  los derechos humanos, la libertad, la paz y la democracia. Ahora se han propuesto crear   un  Tribunal Penal Internacional permanente  como instrumento  de terror contra todos los que luchan por la liberación nacional y el socialismo. Utilizan y expanden el racismo y el separatismo, el fanatismo religioso, el misticismo, el etnismo, el fascismo y el irracionalismo para dividir y embrutecer a las masas  populares y empujarlas a luchas intestinas y matanzas  sangrientas e  impedir que se organicen y luchen contra la dominación del imperialismo.

2.      Asistimos  a  una agravación inevitable de la crisis general del sistema capitalista. En los países capitalistas  desarrollados la desocupación crece y las conquistas sociales son  sistemáticamente desmanteladas. Es peor la situación de los países del “tercer mudo”, por el crecimiento de una deuda externa impagable, las privatizaciones y la demolición de las instituciones del Estado. En general, no es difícil constatar que el capitalismo, sumido en una crisis profunda, ha convertido  la vida de la inmensa mayoría del mundo en una  verdadera  vía crucis. Ahora ya no se puede dudar que este sistema es, por naturaleza, perverso  y criminal, no solo por las guerras que desencadena sino porque hunde en la miseria  a la inmensa mayoría de  la población humana. Lo que ocurre después de la desaparición del  socialismo en la Unión Soviética y el Este europeo, es el desarrollo de  un capitalismo mafioso  y salvaje. Los  que pregonaron un “socialismo con rostro  humano” y condenaron  la dictadura del proletariado  son los restauradores de  este  capitalismo criminal e  inhumano, causante  de  una ola de suicidios y la proliferación de la delincuencia en todas sus formas.

3.      La globalización es, en última instancia, el dominio que ejercen en  la economía mundial las 200  multinacionales más grandes del orbe. Son estos gigantes de la economía mundial los propietarios de lo fundamental de los medios de producción, manteniendo a la inmensa mayoría de la población del mundo sin ocupación y  vegetando en la miseria. Se agudiza la contradicción irresoluble del capitalismo:  la contradicción entre  la creciente capacidad de producción y, por otro lado, los mercados que se estancan. Esta es una manifestación inevitable de una  contradicción inherente al sistema capitalista: la contradicción entre el carácter social de  la producción  de un lado, y la apropiación privada del otro. Esta es precisamente la contradicción que lleva a las crisis inevitables que sacuden y golpean al régimen capitalista y culminan en guerras. El imperialismo, última etapa del capitalismo  lleva la guerra en sus entrañas.

4.      El imperialismo norteamericano se encuentra  hoy en día en la mayor crisis de su historia, con una deuda  exterior e interior  de 35 billones de dólares, lo que  equivale  a  más de 3 veces el PBI estadounidense. Esta es la razón por la cual los EE. UU. dependen cada vez más  del capital extranjero para financiar sus déficit, pero las  inversiones  han descendido drásticamente, pasando de  300 mil millones  de dólares en el año 2000,  a solo 50 mil millones en  el 2003. A esto debe agregarse  el descenso del valor del dólar con respecto al euro, lo que  disminuye aun más  las inversiones extranjeras en EE.UU. Esta situación y las leyes inherentes al capitalismo monopolista empujan al imperialismo yanqui hacia la guerra  mundial. De aquí proviene su política de globalización militar y su insistencia en mantener su abrumadora superioridad militar para salvar a sus grandes monopolios multinacionales de la profunda crisis en que se encuentran. La vía de la guerra para derrotar a sus rivales y apropiarse de los mercados y las materias primas  del mundo entero: esta es la política  adoptada por Bush, presidente de los EE. UU. que ha declarado: “Nuestra seguridad exige un ejército dispuesto a golpear de un instante al otro en el rincón más oscuro del mundo”. También ha dicho “ Debemos descubrir  células terroristas en 60 o más países.”

5.      El imperialismo norteamericano ha militarizado las relaciones internacionales, desde la eliminación de la Unión  Soviética y los países socialista del Este europeo. Nos encontramos frente a una ola de violencia reaccionaria en todo el mundo. A la primera guerra de Irak siguió la guerra contra Somalia, la destrucción de Yugoslavia; a la guerra contra Afganistán y su ocupación militar siguió la segunda guerra contra Irak. el 2003. Pero en este país la ocupación americana tiene como respuesta  una fiera resistencia  a tal punto que la prensa  yanqui, a  través de  Foreing Affaire  dice “Irak sobrepasa nuestras posibilidades, hemos alcanzado nuestros  límites”. El imperialismo yanqui, sin embargo sigue amenazando a  la República Popular Democrática  de Corea y a la República de Cuba, y para justificar una futura agresión a Siria e Irán,  los ha incluido en lo que denomina “eje del mal”. Pero  como quiera que difícilmente puede extender sus guerras de agresión en el mundo, se ha propuesto  imponer un control total  en la América Latina. De acuerdo a las declaraciones  del actual Secretario de Estado, Colin Powel el ALCA tiene este fin: “ Con el ALCA- ha dicho- buscamos obtener para las empresas norteamericanas el control desde el Polo Norte hasta el Antártico”.

6.      Las contradicciones ínter imperialistas se han agudizado durante los últimos años. En la actualidad la Unión Europea  forma un bloque imperialista con capacidad para rivalizar en el plano económico y financiero con el imperialismo norteamericano. Hace 3 años, el 2001, el PIB de la Unión Europea  ya era de 8 billones  de dólares contra 10 billones de los EE.UU., y la diferencia  es cada vez más pequeña. A esto hay que agregar que las contradicciones  entre el imperialismo norteamericano y el europeo se profundizan en todos los campos. A la “guerra del acero” hay que agregar el rechazo de EE.UU.  a firmar los acuerdos de Kioto para limitar la emisión de  CO2, su rechazo al Proyecto de Tratado de prohibición de armas biológicas o el Tratado sobre minas antipersonales y el Tratado contra el desmantelamiento de los antimisiles balísticos. En el aspecto militar la contradicción entre el hegemonismo norteamericano y el imperialismo europeo se acentúa cada vez más. Alemania y Francia, y la misma Rusia, se manifiestan  contrarias a  ponerse al servicio  de la dominación yanqui. Europa imperialista  ha decidido  organizar su propia fuerza militar y ya cuenta con un moderno y poderoso complejo industrial militar.

V

1.      La monstruosa fuerza militar  del imperialismo  yanqui es capaz de destruir el globo terrestre 20 veces con sus amas termonucleares, químicas y bacteriológicas, pero no permite  que pequeños países  como Irak, Irán o Corea del Norte tengan  armas de potencia disuasiva   para asegurar su existencia como países  independientes, como respuesta  justa  a la teoría fascista de Bush de ataques nucleares preventivos. Ante situación tan grave  es necesario  movilizar  a las masas populares por la paz y el desarme nuclear. Es intolerable que el diabólico imperialismo  norteamericano, violando las normas y principios fundamentales del Derecho Internacional se permita  poner  al mundo entero  bajo su dominio, utilizando el chantaje nuclear. Antes  de que este imperialismo se atreva a utilizar sus armas nucleares un gran movimiento pro paz  y desarme debe impedírselo. Es necesario que todas las potencias nucleares se comprometan a no utilizar jamás armas nucleares contra países que no tienen estas armas, hasta llegar  al desarme nuclear total, bajo el control de la ONU.

2.      Los verdaderos comunistas, revolucionarios proletarios, son los defensores  firmes y consecuentes de  la lucha antiimperialista y la paz mundial. Por eso, tienen que intensificar su trabajo en el seno de las grandes masas populares. En su lucha  contra la explotación y la opresión deben constituir un gran  frente unido contra el creciente peligro de una nueva guerra mundial que  prepara  el imperialismo  norteamericano. Solo la unidad combativa de los pueblos  puede hacer fracasar  los planes criminales  de  los incendiarios de guerra. Para cumplir  esta tarea los comunistas deben  cohesionar sus filas  sobre  sólidas bases marxistas leninistas, deslindando posiciones tanto  con el revisionismo capitulador como con el  izquierdismo sectario y aventurero. Para superar las divergencias  en  su Partido, los comunistas utilizan las armas de la critica y la autocrítica, el centralismo democrático, los balances permanentes de su actividad y la línea de masas.

3.      Los auténticos partidos de la clase obrera solo pueden desarrollar y consolidar sus fuerzas, si aceptan sus responsabilidades en las justas  luchas de  los trabajadores de la ciudad y el campo. En estas luchas  los comunistas integran la verdad universal del marxismo leninismo con  la realidad en que actúan. Es necesario que ellos  den luz a todos los movimientos populares, que frecuentemente son confusos y contradictorios y, por lo mismo, necesitan orientación. Al mismo tiempo, todo auténtico partido del proletariado busca la unidad del movimiento comunista en el mundo sobre la base principista del marxismo leninismo y el internacionalismo proletario. Por su propio carácter de clase los partidos comunistas tienen la necesidad de actuar en forma conjunta. Es necesario avanzar en todo lo que sea intercambio de  experiencias, opiniones y análisis; en diálogos sobre  doctrina, estrategia y táctica, coordinación de acciones, etc. con partidos marxistas leninistas, declaradamente antirevisionistas

VI

1.      La experiencia histórica ha demostrado que solamente el partido de la clase obrera,  apoyándose en las grandes masas populares y dirigiendo sus luchas puede llevar adelante la revolución  democrático- antiimperialista hasta la conquista de la liberación nacional y social de un país dependiente como el nuestro. La  globalización neoliberal, impulsa la agudización de  todas las  contradicciones en  el mundo, dando lugar al desarrollo de  las fuerzas  antiimperialistas. En  tal situación la contraofensiva de las fuerzas democráticas, populares y nacionalistas también tendrá un carácter global, involucrando  a sectores  de la misma burguesa nacional sin vínculos  de dependencia con el imperialismo. La globalización ha creado  las condiciones objetivas para  que las tres grandes corrientes revolucionarias de nuestra época se unan y hagan frente al imperialismo:  los movimientos de liberación nacional y social en los países dependientes, la revolución socialista en los países capitalistas, y los pueblos que se han liberado de  la  opresión imperialista y construyen el socialismo: Cuba, Corea del Norte  Viet Nam y Laos.

2.      En  el Perú, como en todos los países de la América Latina, con  pobre desarrollo económico social y dependientes del  imperialista, las tareas de la revolución democrático-antiimperialista tienen primordial importancia. Al proletariado le toca jugar un rol hegemónico y debe tener como aliados al campesinado pobre y medio, a las capas medias, además de la burguesía que no está ligada al capital extranjero y que  tiene interés  en el desarrollo independiente del país. La vinculación y formación de  un solo bloque del proletariado con estas clases depende  de una línea política justa del  Partido de la clase obrera. La experiencia enseña que actuando hábil y prudentemente el Partido puede conseguir el aislamiento de la burguesía intermediaria y los terratenientes o campesinos ricos. El Partido lucha para impedir  que el campesinado y la pequeña burguesía urbana se conviertan en reservas  de la gran burguesía. Sin hacer concesiones de principio, el Partido se propone ganar  para el frente único de liberación nacional y social a estas fuerzas, pese a  su inestabilidad y vacilaciones.

3.      En el país  no se ha realizado una verdadera  revolución democrático antiimperialista. Las reformas estructurales  del régimen de Velasco Alvarado  tuvieron un carácter limitado y han sido desmanteladas en gran medida. La contradicción  principal sigue siendo entre nuestro país como nación y el imperialismo, principalmente norteamericano. A esta contradicción se suma la que existe entre   el capital y el trabajo, tanto en la ciudad como en el campo. En nuestro país  la burguesía  nacional  no tiene capacidad ni voluntad para jugar un rol de dirección en la revolución democrático nacional. Ese rol le corresponde al proletariado, única clase que puede llevar a su culminación la revolución de liberación nacional y social (democrático burguesa) y conducirla en forma ininterrumpida  a la etapa socialista. La doctrina de Lenin sobre la transformación  de la revolución democrático burguesa en revolución socialista  tiene plena vigencia  y ha sido confirmada  brillantemente  después de la Gran Revolución Socialista de Octubre.

4.      Es necesario  poner en claro  la cuestión de la circulación mercantil, en la etapa transitoria al socialismo y en el mismo socialismo Para justificar  la  restauración del capitalismo  en los países socialistas, últimamente se  viene divulgando la falacia de que  la economía de mercado” durará mucho tiempo”, sin distinguir el carácter del mercado en el esclavismo, el feudalismo, el capitalismo y el socialismo. Es necesario recalcar que  la verdadera producción mercantil en el socialismo “no es una producción mercantil habitual, sino una producción mercantil de tipo especial, UNA PRODUCCIÓN MERCANTIL SIN CAPITALISTAS, que en lo fundamental tiene que vérselas con las mercancías de productores socialistas unificados (el Estado, los koljoses y las cooperativas), una producción cuya esfera de acción está circunscrita a los objetos de consumo personal y que -es evidente- no puede de ningún modo transformarse en producción capitalista y está llamada  a contribuir con su economía monetaria, al desarrollo y fortalecimiento de la producción socialista” (Stalin).

5.      Quienes defienden y propugnan un “socialismo de mercado” no conocen o no comprenden el rol y el significado de la circulación mercantil en el socialismo, “no comprenden que es incompatible con la perspectiva del paso  del socialismo al comunismo”. En este grave error incurren  los revisionistas chinos y todos sus seguidores, quienes piensan “por lo visto, que la circulación mercantil no es óbice para pasar del socialismo al comunismo”, y que “la circulación mercantil no puede impedir esa transición”. Esta  incomprensión del marxismo es común a todos los revisionistas  del mundo,  propugnadores de  un socialismo pluralista, con  “rostro humano”.Este socialismo “pluralista” no solo  es propugnado  por el revisionismo  socialdemócrata; también  lo pregona  el maoísmo. La situación actual de China tiene vínculos  estrechos con las ideas erróneas de Mao Tse Tung sobre la relación  entre la revolución democrático burguesa y la revolución socialista. “ La  transformación de nuestra revolución en revolución socialista, dice Mao, es una cuestión que pertenece al futuro...puede necesitarse un período muy largo”  Y agregó “ a lo largo de este período habrá que permitir todos los elementos del capitalismo, tanto de la ciudad como del campo”.

6.      El denominado “Pensamiento Mao Tse Tung es una variedad del revisionismo  contemporáneo, cuyo origen se remonta a los años 30 del siglo pasado, cuando  en el seno del Partido se impulsó una campaña radical por  dotar  al marxismo  de contenido propio, peculiar, para darle un carácter chino. De esta “chinización” del marxismo, resultó una mezcla abigarrada de  ideas  y principios ajenos al marxismo leninismo denominado “ Pensamiento Mao Tse Tung”, cuyo contenido reaccionario se manifiesta especialmente en la edificación de partido. No es casual que en el PCCh jamás haya existido unidad de pensamiento y acción. Ha sido el mismo Mao Tse Tung el que  aplicó en su partido, su absurda teoría de la necesidad de  “las dos líneas”, como  una “manifestación de la unidad de contrarios”, contraviniendo el principio  leninista  del centralismo democrático, y  el principio  del Partido como unidad de voluntad, incompatible con la existencia de grupos y fracciones con  línea y programa propios.

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